
La verdad nunca me convencí mucho con la comunicación móvil, pero “me crearon la necesidad”.
Hace 8 años mi madre me patrocinó con un celular -de hecho las cuotas las tuve que pagar yo-, ya que necesitaba “estar ubicable” por un par de proyectos que tenía corriendo. Nunca me sentí muy cómodo, pero realmente me resultó útil. Era un “ladrillo” Nokia 5190 prepago de EntelPCS.



