Alguna vez les dije: este espacio en WordPress.com es temporal, “hasta que me consiga un host propio”. Bueno, no me conseguí un host propio, pero los chicos de OpenSur me ofrecieron un espacio para blog.
La ventaja principal es que tengo la posiblidad de hacer ajustes personales y cargar los medios que estime convenientes, sin las limitaciones de este sitio. Sin embargo, debo agraceder WordPress.com por estos meses que me pude mantener a flote. De todas formas, voy a mantener por un tiempo más este espacio, por lo menos hasta que deje completamente adapatado mi nuevo espacio.
Ya gente. Los espero en http://blogs.opensur.org/hyoga.
Brisa del Sol, Talcahuano. 7.10 horas.
Ignacio bajó la escalera conmigo, de la mano.
- Hijo, te tienes que portar bien.
- Sí papá. Y voy a jugar con los amiguitos también.
Yo pensaba: “Ojalá que no llore o que no haga desorden… ya está grande, pero…”.
Al llegar abajo, Cecilia nos dice: “ya, a tomar desayuno, está servido”. Lo miraba comiendo su huevo a la copa y tomando su “leche rosada” (bendito “Charlie y Lola“), si parece un niño grande. Recordé lo frágil que se veía cuando nació. No puedo creer lo rápido que pasa el tiempo.
Ya en el colegio, las fotos de rigor, el saludo con las tías y a reunirse con sus compañeros. Traté de hacerla “lo más corta” posible, no sé si por evitar el berrinche de Ignacio o por el temor de quedarme pegado por miedo de dejarlo solo. Sin embargo, verlo jugar con sus compañeros de puesto me tranquilizó.
De regreso, conversaba con Cecilia.
- Parece mentira que ya esté en el colegio.
- Y no nos vamos a dar ni cuenta cuando termine.
Nos fuimos abrazados, pensando en lo corto del tiempo y en lo grande y hermoso que está nuestro hijo.
Se acabaron las vacaciones. En vivo, desde mi oficina en la Escuela de Periodismo de la UCSC, en Concepción, preparando lo que será el año académico 2008.
Se hicieron cortas, pero igual hay animo para comenzar.
A los que les queden vacaciones, vayan haciéndose la idea que no son eternas
.
Y a quienes regresaron o regresan esta semana: fuerza y buenas vibras. Como dice Karlos Arguiñano “Al trabajo con alegría”.
Primero: cambié la apariencia del sitio. Con la cantidad de widgets que estaba cargando, la página amenazaba con quedar desparramada sobre mi teclado. Para ello, seleccioné el tema Garland (cualquier similitud con Drupal es intencional), le cambié el color y cargué algunas RSS interesantes (mis aportes al OpenClipart.org, los video tutoriales que edité para EdiciónLibre.cl, entre otras gracias). Espero que les guste.
Segundo: estoy probando KBlogger, una miniaplicación para el Kicker de KDE, que permite publicar entradas en un sistema de blogs. Después les cuento como funciona.